Aceite de hipérico: Para qué sirve y cómo prepararlo

Seguramente has oído hablar de la famosa Hierba de San Juan también conocida como hipérico o corazoncillo, entre otros nombres que se le han dado a lo largo de la historia. Mucho se ha

aceite de hipérico

comentado sobre esta planta gracias a sus múltiples propiedades curativas y los efectos casi milagrosos que tiene.
Se ha comprobado su efectividad en tratamientos contra la depresión, ansiedad y otros trastornos emocionales. Pero no sólo se utiliza para este tipo de afecciones, también tiene muchas otras propiedades que desde la antigüedad fueron estudiadas y que hoy en día son avaladas por diversos estudios científicos.

Esta hierba crece por casi toda Europa de donde es originaria, aunque gracias a su gran capacidad de adaptarse a otros hábitats, hoy en día se puede encontrar también en Asia, África y América.

Se trata de una planta de la familia de las hipericáceas, de altura entre 25 cm y 90 cm dependiendo de las condiciones, de tallo con tonalidades rojizas, flores de grandes pétalos de color amarillo intenso que en su centro tiene pequeñas bolsitas secretoras. Un rasgo característico de esta planta es el color rojo que toman sus hojas al ser presionadas.
Su florecimiento coincide con el día de San Juan por eso es conocida como Hierba de San Juan. En torno a ella han surgido muchas leyendas incluso se consideraba una planta con poderes milagrosos hasta el punto de creer que era capaz de expulsar demonios que se habían apoderado del cuerpo de las personas.

¿Qué es el aceite de hipérico?

Como es fácil de suponer, es un aceite obtenido por maceración de la planta (hierba de San Juan) en un aceite vegetal como por ejemplo el aceite de oliva. El aceite de hipérico ha sido usado desde hace muchísimos años atrás gracias a sus efectos antiinflamatorios, cicatrizantes y calmantes.

Propiedades destacadas del aceite de hipérico

Efectos sobre el sistema nervioso central como calmante del dolor de cabeza, jaqueca o migrañas.

Excelente cicatrizante además de tener propiedades antisépticas que ayudan a reducir los riesgos de infección en las heridas. Es ideal para tratar pequeños cortes, raspones, quemaduras o picaduras de insectos. Es importante tener en cuenta que el uso de este aceite debe hacerse de noche ya que suele tener reacción frente a la exposición solar.

Propiedades antiinflamatorias por lo que suele usarse entre otras cosas como tratamiento para las hemorroides ayudando a reducir la inflamación y el dolor.

Favorece la salud del cabello: La hierba de San Juan no sólo es utilizado para el tratamiento de enfermedades, también cuenta con propiedades cosméticas muy útiles para el cabello. La aplicación sobre el cuello cabelludo le da al cabello fortaleza, resistencia y lo hace más manejable gracias a la acción que tiene sobre los folículos pilosos.

Cuidado para la piel: El aceite de hipérico tiene propiedades antioxidantes que ayudan a la regeneración de las células de la piel, favorece la circulación y además la hidrata.

Antidepresivo: La propiedad más conocida de esta planta está relacionada con el efecto que tiene sobre la reabsorción de la serotonina y dopamina, sustancias asociadas con las sensaciones de bienestar y la relajación.

Ciertos componentes presentes en la hierba inhiben esta reabsorción, los niveles altos de serotonina y dopamina contribuyen al mantenimiento de un buen estado de ánimo así como el buen humor. Las personas se sienten más enérgicas, alegres y encuentran alivio frente a los síntomas de serios problemas emocionales como la depresión y la ansiedad.

¿Cómo prepararlo?

Si bien es cierto que se puede obtener en algunas farmacias y herbolarios o directamente comprarlo desde aquí, también puede prepararse en casa de forma rápida y sencilla.

Existen diferentes formas de prepararlo, los ingredientes puede que varíen, pero en líneas generales todos se elaboran de manera similar. Pongamos un ejemplo:

Ingredientes

  • Hipérico seco (Hierba de San Juan)
  • Aceite de almendras o aceite de oliva extra virgen
  • Envase
  • Frasco de vidrio

Procedimiento

  • Llenar el frasco de vidrio hasta la mitad con las hojas de la hierba. El frasco a utilizar debe cerrar herméticamente y por supuesto estar totalmente limpio y libre de cualquier tipo de residuos.
  • Agregar el aceite hasta llenar todo el frasco.
  • Cerrar herméticamente el frasco.
  • Dejar macerar alrededor de 40 o 50 días en un lugar donde no le pegue la luz directamente y además sea fresco. Durante este tiempo eventualmente debe agitarse el frasco pero sin destapar, esto es muy importante, ya que si se abre, el aceite se enrancia antes y llega a desprender un olor desagradable.
  • Pasado este tiempo, deberá tomar un color rojizo. Es entonces cuando se debe filtrar o colar el aceite.
  • Su conservación ha de hacerse en un envase oscuro y mantener en lugar fresco.
  • Si está almacenado en buenas condiciones puede durar hasta un año.

Puedes comprar el aceite aquí:

Observaciones importantes:

Este aceite es sólo de uso externo. No debe ingerirse.
Tampoco debe usarse sobre las mucosas, ojos y boca.
Su aplicación debe ser de noche ya que la exposición al sol puede generar reacciones que causen daño a la piel.
La hierba se puede conseguir en tiendas naturistas pero si se tiene la posibilidad lo mejor es recogerlas el día de su floración, es decir, el 24 de junio, día de San Juan. También se puede sembrar en casa, no sólo podrás tener siempre a mano esta maravillosa planta medicinal sino que además es decorativa.
Debes tomar en cuenta que la planta tiene que estar en el exterior donde le pegue el sol directamente. EL regado debe ser frecuente solo en verano, el resto del año disminuye un poco la frecuencia para evitar que la planta se pudra.
Puedes conseguir la planta ya adulta en cualquier vivero o si lo prefieres puedes comprar las semillas, si escoges esto último debes tener paciencia porque tarda unos meses en retoñar.

Sin duda alguna la Hierba de San Juan es una excelente alternativa natural para el tratamiento de muchas afecciones cuya eficacia ha sido comprobada no solo por el uso popular sino también por diversos estudios científicos.

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